Si la información es texto, no la conviertas en una imagen.
El texto está hecho para ser leído, seleccionado, copiado, buscado, traducido, ampliado y procesado por herramientas y tecnologías de asistencia.
Una imagen de ese mismo texto no ofrece necesariamente ninguna de esas posibilidades.
Esto no es solo una cuestión de comodidad. Cuando mandas una imagen en lugar de escribir el contenido, puedes estar creando una barrera de acceso para personas que utilizan lectores de pantalla u otras tecnologías de asistencia.
Y tampoco hace falta hablar de discapacidad para entender el problema: una imagen puede ser difícil de leer, tener un tamaño insuficiente, mala resolución o un contraste deficiente. El texto puede adaptarse mucho mejor a las necesidades de quien lo recibe.
Por eso, si alguien te pregunta:
“¿A qué hora abre?”
La respuesta debería ser:
“De 9:00 a 18:00.”
No una foto de un cartel con el horario.
- Si te preguntan por un evento, escribe su información, no envies simplemente un cartel.
- Si te preguntan por un libro, escribe sus datos (titulo, autor...), no envies una foto.
- Si te preguntan por algo que esta en una web manda el enlace o copia el texto, no le hagas una foto al monitor mostrando la web.
- Si te preguntan que traza de error te da, copia y pega el texto de la traza, no le hagas una captura de pantalla.
- etc
Una imagen tiene sentido cuando lo que quieres transmitir es algo visual. Una captura/foto de texto no.
No es que el texto sea “preferible”.
Si el contenido es texto, mandarlo como texto es simplemente utilizar el formato adecuado.
La accesibilidad no debería depender de que la persona que recibe el mensaje tenga que hacer un esfuerzo adicional para recuperar información que podrías haber escrito directamente.